domingo, 29 de noviembre de 2009

Maratón y Salud Cardiovascular

La relación de la práctica del Maratón con la salud cardiovascular es diferente a la de la realización de otras actividades físicas o deportivas y voy a intentar explicarlo. Desde el punto de vista de la salud cardiovascular el deporte o la práctica de ejercicio puede tener diferentes finalidades según la situación física de la que partamos y según la intensidad y/o frecuencia con la que practiquemos el ejercicio.
Partiendo del punto de que todo ejercicio es mejor que ninguno, si nosotros practicamos ejercicio de forma aislada, no regular, con intensidad muy variable, podremos encontrarnos físicamente algo mejor, quizá colaborará a quemar algunas calorías de más, pero posiblemente ahí termina su efecto respecto a la salud. El tema cambia de forma importante si el ejercicio se realiza de forma regular aunque no sea muy intenso, como por ejemplo un mínimo de 3 ó 4 sesiones semanales de caminar sin interrupción durante 30 ó 40 minutos; abandonamos así el concepto de sedentarismo y además de encontrarnos físicamente mejor ejercemos beneficio sobre nuestro peso corporal, nuestros niveles sanguíneos de glucosa, colesterol y triglicéridos, se controla mejor la tensión arterial y mejoramos la función de nuestras arterias con disminución del riesgo de desarrollo de arteriosclerosis y de accidentes vasculares (infarto de miocardio, angina de pecho,…). Ejercemos realmente la prevención cardiovascular. Si nuestra práctica es de mayor intensidad, puede ejercerse prevención con efecto de estabilización de lesiones vasculares ya existentes, pero ello implica que ya existe una alteración de la salud y la supervisión del tipo y la intensidad del ejercicio por parte del médico especialista es fundamental.
La práctica de ejercicio físico de elevada intensidad y duración, como puede suponer una carrera de Maratón, va más allá de la prevención de la enfermedad. Nos encontramos ante una actividad deportiva, de competición contra los demás o contra uno mismo, en la cual vamos a forzar a nuestro organismo hasta niveles máximos. Es evidente que es necesario un largo entrenamiento previo que prepare a nuestro sistema cardiovascular y músculo-articular como para afrontar tales retos. Los espectáculos casi dramáticos que veíamos en nuestras calles en las primeras ediciones del Maratón, derivados de una incorrecta e insuficiente preparación han desaparecido casi totalmente.
El esfuerzo que supone a nuestro corazón una carrera de tal dimensión es prácticamente máximo y prolongado, esfuerzo que se sale del concepto de prevención o de terapia cardiovascular. El objetivo es deportivo y debemos tener la certeza de que nuestro corazón se encuentra en perfecto estado como para poder afrontar retos de tal nivel, por muy bien que se haya realizado la preparación física previa. El reconocimiento médico previo debe realizarlo todo atleta maratoniano aunque nunca haya notado síntoma o complicación alguna en su entrenamiento. Es evidente que la aparición de algún síntoma obligaría a la parada de la actividad de forma inmediata y a acudir a la consulta de su médico.
La realización de una historia clínica, una exploración física básica y un electrocardiograma debería ser una obligación para todo corredor e incluso una exigencia por parte de las federaciones o entidades organizadoras de este tipo de pruebas atléticas. Es sencillo y de bajo costo económico. La absoluta normalidad de este pequeño reconocimiento aporta ya unos muy grandes márgenes de seguridad al corredor. No obstante, no es infrecuente encontrarnos con modificaciones del electrocardiograma relacionadas con la preparación física intensa y prolongada que realiza un corredor de Maratón, tanto profesional como amateur, que pueden crearnos dudas diagnósticas sobre lo correcto o incorrecto de nuestro corazón y que muchas veces se relacionan con el llamado “corazón de atleta” o “corazón de deportista”.
Si practicamos un entrenamiento habitual intenso dirigido a una carrera de gran fondo como lo es la Maratón, mi recomendación como médico es realizar un reconocimiento algo más exhaustivo que nos de unos márgenes de seguridad amplios respecto a la situación de nuestro corazón. La realización de una prueba de esfuerzo y de un ecocardiograma, pruebas sencillas y totalmente incruentas nos aportaría una gran confianza a la hora de continuar con nuestra práctica deportiva intensa.
Aun con la realización de un correcto chequeo cardiológico, todos conocemos casos de fallecimiento durante la práctica deportiva, algunos de ellos cercanos a nuestro entorno y de gran efecto mediático. No obstante y pensándolo de la forma más racional posible, no debemos olvidar que el fenómeno de la muerte súbita del deportista es un fenómeno muy poco frecuente habida cuenta de los miles o millones de horas de práctica deportiva que se dan cada día. Si nuestro reconocimiento médico nos aporta un resultado positivo respecto a nuestra salud, debemos apartar de nuestra mente este hecho.
Desconozco que le hubiera ocurrido al soldado Filípides en el siglo XXI si hubiera corrido 40 kilómetros. Quizá hubiera entrenado mejor, su alimentación sería más equilibrada y le habrían hecho un reconocimiento médico. ¿o quizá no?
Como he comentado al comienzo, todo ejercicio es mejor que nada. Practiquemos ejercicio pero con un mínimo de responsabilidad respecto a nuestra salud y especialmente ante pruebas de gran fondo y alta exigencia para nuestro corazón.

14 Km en progresión (70 minutos) con buenas sensaciones.

2 comentarios:

Oscarunin dijo...

buena entrada si señor...
hoy 21.1 km ritmo suave, hablando, 1h50`minutos..
entonces.. una prueba de esfuerzo tampoco viene mal?
a ver si ahoar en diciembre que igual tengo algun dia de vacaciones quedamos y tomando ese cafecito y me aprovecho de tu sabiduria, deportiva y medica..
:))
sau2

Gonzalo Quintana dijo...

Hola, he llegado casualmente a tu blog. Mañana precisamente tengo prueba de esfuerzo, en el electro rutinario del control de la empresa me detectaron un par de ondas T negativas. Estoy entrenando para mi segundo maratón, unos 80 kms semanales, tengo bradicardia sinusal (43 puls en reposo) y espero que esté todo bien y que sea algo relacionado con el entrenamiento. Te seguiré.